Aunque Kevin quiso que nos marcháramos del hospital y nos fuéramos a su casa, a mi no me apetecía aún marcharme de allí hasta que supiera que pasaba con el inerte cuerpo de mi madre. Me quise sentar en una de las sillas que había en la sala de espera de aquella planta, pero Kevin me cogió en brazos sentándome encima de sus piernas
— Déjame ayudarte cariño, he llamado a mis padres y vienen para el hospital — me dijo
Apoyé mi cabeza en el pecho de Kevin, mientras mis mejillas se mojaban con mis