Nos despertamos Kevin y yo con el sonido de la alarma de su reloj que tenía encima de la mesita, quise levantarme pero él me cogió del brazo poniendose encima de mi,
— Buenos días princesa — me dijo apretando su boca con la mia jugando nuestras lenguas dentro de nuestra cavidad
— Buenos dias mi amor — le dije enredando mis dedos en su suave pelo, acariciando sus mejillas con mi manos
La boca de Kevin devoro mi boca con besos apasionados y desesperados, mientras los dedos de su mano acariciaba m