C78- SOSPECHAS.
C78- SOSPECHAS.
La luz de la mañana entraba a montones por el ventanal, cálida y clara, iluminando el uniforme nuevo de Leah mientras ella giraba sobre la cama con emoción y nervios.
La falda plisada se movía con cada salto, y la chaqueta azul marino parecía demasiado grande para sus hombros pequeños.
Rachel estaba allí, de pie, apenas apoyada en el marco de la puerta, mirándola con una ternura que le apretaba el pecho, porque en Leah había encontrado algo que no se esperaba: el deseo urgente