—¡No es tu asunto! Vete, largo de mi presencia— Máximo ha perdido la cordura
Aquiles se marcha rápidamente, pero antes de irse a hacer la investigación, pasa a la habitación de Julieta y abre la puerta. Ella aún está bajo la regadera.
—señorita Winner— la menciona y ella escucha la voz del hombre
—¡Quiero estar sola!— respondió con amargura en su corazón
—quiero ayudarla, salga del baño— le pide amablemente y Julieta se coloca de pie muy furiosa, luego agarra la toalla y se cubre el cuerpo
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