Aquel beso para Selene, realmente la hacía sentir mariposas en su estómago, pero recuerda a Jorge, y recuerda lo mal que le ha hecho Massimo, por tal motivo lo aleja bruscamente y luego le propina otra bofetada, pero bien fuerte que dejó ardiendo la mejilla derecha del cruel hombre, dueño de su corazón.
—¡No te lo permito!— lo señala y le lanza una mirada determinante —¡No sé a qué putadas estás jugando, pero no te permito que te burles de mí— continúa con su fuerte temple —y para responder a t