Mundo ficciónIniciar sesiónClint reservó el fin de semana siguiente para hacer su barco. La picazón estaba en su punto máximo y casi lo había cancelado todo y se hundió en las putas. La única razón por la que no lo hizo fue porque el sabor del desafío, el gusto por la conquista, hablaba más fuerte y se obligó a aguantar. Muy a regañadientes, hizo programas para dos con Ana Lícia, desde visitas a la iglesia y salidas al centro comerc







