Mundo de ficçãoIniciar sessão(1999)
Ananda dejó la escuela con las piernas temblorosas. La gente en la calle la miraba como si tuviera alguna enfermedad contagiosa. Sudaba y jadeaba, la ciudad giraba ante sus ojos. Llegó a la parada del autobús y se derrumbó en el banco, con el teléfono celular en las manos, sin importarle la posibilidad de que la robaran. Cogió el primer colectivo que apareció en el horizonte y empezó a buscar a su hija. Trat&oa







