Mundo ficciónIniciar sesiónPOV NOAH.
Dos días después.
—¿Por qué estas tan callado, hijo?, ¿estas bien?
Dejé de picotear mi desayuno y volteé a verlo seriamente.
¿Podía ser mas cínico?
—Estoy bien…papá —respondí secamente, queriéndome largar cuanto antes de esta mesa.
—¿Seguro cariño? —mamá agarró mi mano y le dio un apretón—. Sé que no querías volver a casa, pero si eso te incomoda
AAAAAAAAAAAAAH







