44. ¿En dónde está Amelia?
Aunque Cristóbal deseó con todas sus fuerzas ir tras la mujer que amaba; que amaría por el resto de sus días, no podía equivocarse ni poner en riesgo su plan ahora que estaba cerca de conseguir lo buscaba, así que, esa mañana, aceptó irse con Renata y se juró a sí mismo que no volvería hasta que esta confesara.
— ¿Y bien? ¿Qué eso que querías decirme? — le preguntó, apenas llegaron al lugar.
— En realidad, primero me gustaría que volviéramos un poco a lo de antes, ya sabes, comer algo, beber un