“Tienes razón” asiente Brigitte. “El problema es que si no regresas pronto a la ciudad, la persona que en realidad es la más peligrosa podría pensar que intentaste escapar de la ciudad. Podrías tener a alguien mucho peor pronto tras de ti”. Ella me da una mirada de complicidad.
Me encojo de hombros, pero ni siquiera yo me creo la indiferencia que intento proyectar. “Tal vez ha dejado de rastrearme. Tiene mejores cosas con las que lidiar, estoy segura”.
“Lo dudo. Ambas sabemos que un hombre desp