Nadie sabe lo que tiene. Capítulo 52: Dejándola libre.
El corazón de Angus se desplomó. La idea de Leonor con otro hombre se clavó en su pecho como una estaca filosa. Pero no permitió que la sorpresa o la desilusión se reflejaran en su rostro.
—¿Sabes cuándo vuelve? —preguntó, tratando de mantener la calma.
Ramón encogió los hombros y dio un bocado a una manzana que sostenía en la mano. Con voz burlona, contestó.
—Quién sabe, tal vez nunca.
Las palabras de Ramón resonaron en su cabeza, pero Angus no podía ni quería aceptarlas. Estaba decidido a luc