Nadie sabe lo que tiene. Capítulo 46: La decisión de Falconer.
Los tacones de Laudina chasquearon en el pavimento cuando salieron de la residencia de los Davis, con el frío de la noche calándole los huesos. Se ciñó el chal alrededor de los hombros, hasta que subió al auto.
Sintió alivio de haber salido de allí, jamás imaginó volverse a encontrar con Angus, era un pasado que prefería haber dejado atrás.
Mientras su esposo conducía, miró a su familia, con los rostros marcados por el cansancio de la noche. Falconer tenía la mandíbula rígida y la mirada fija