Capítulo 74: Un hombre malicioso.
El corazón de Andrew latió con una furia que parecía querer escapar de su pecho, para su desgracia, minutos después Wanda murió.
Los siguientes minutos de su muerte pasaron en un torbellino de dolor y desesperación, cada segundo una eternidad de rabia silenciosa. Con los ojos inyectados en sangre y las manos temblorosas, Andrew escuchó a su padre, una roca en medio del caos.
—Vamos a ir al lugar del accidente.
Necesitaba una dirección para su tormento, algo que hacer, una misión en esa batall