98. Nunca tengo suficiente
98. Nunca tengo suficiente
Elijah y Bella se miraban a los ojos, sentados en la sala. Por primera vez, no había barrera entre ellos. Sus dedos entrelazados, sus labios ligeramente hinchados por los besos compartidos…
—¿Quieres contarme sobre la madre de Emmett? —preguntó, con suavidad.
—No hay mucho que contar, Bella. Aunque no era tan joven, tampoco tenía mucha experiencia en cuestiones del corazón.
Elijah hizo una pausa, acariciando el dorso femenino, trazando pequeños círculos en él.
—La may