97. Brillante e inalcanzable
97. Brillante e inalcanzable
Hanna miró a Bella con enojo, apretó los dedos alrededor de su bolso hasta que sus nudillos cambiaron de color.
—Soy la esposa de Parker Coleman —pronunció con dientes apretados, como si Bella no lo supiera—. Tengo todo el maldito derecho a saber dónde demonios se ha metido.
—No tienes derecho a nada, Hanna. Perdiste cualquier credibilidad ante mis ojos en el instante en que esas fotos se publicaron en las redes. Así que te agradeceré que termines de largarte de mi