77. Decepción
77. Decepción
El silencio se extendió en el comedor. Bella miraba a Roman, Elijah continuaba parado como una estatua de piedra en el umbral de la puerta y Layla sentía que era la cuarta rueda en un triángulo amoroso.
El pensamiento le hizo toser, rompiendo el largo silencio en el comedor.
—Señora Coleman —saludó Roman, dirigiéndose a Layla—. Lamento ser tan inoportuno —se disculpó.
Layla asintió con un gesto de cabeza.
—Señor Cooper —respondió, ofreciéndole un asiento en la mesa, por cortesía