72. Un pequeño detalle
72. Un pequeño detalle
El beso se transformó en un incendio devorador. Elijah la sostuvo con delicadeza, como si fuera la obra más cara y frágil del mundo, pero con firmeza respondió a la entrega de Bella.
Había pasado meses reprimiendo su deseo, su anhelo. La sed que le provocaba la sola idea de probar sus labios. Y ahora que era posible, el mundo exterior desapareció. En ese momento no había mansiones, ni apellidos, ni contratos, ni un abismo social dictando sus vidas.
Solo existía el calor d