113. Cachorros
113. Cachorros
A la mañana siguiente y luego de una noche bastante movida, Layla se despidió de Layla. Tenía una cita con Parker a la que no podía faltar; no importaban los compromisos cancelados, esta vez no quería fallarle a su hijo.
—Te veo más tarde, cariño —dijo, dándole un beso a Layla en la puerta de la habitación. Ella seguía en bata, él impecable como siempre—. Cuídate y cuida de nuestros bebés —pidió, tocando el vientre irregular de la rubia.
Ella asintió.
—Tú también cuídate, por mí