STEVEN
Estamos en una cama de hospital, pero la sensación que tengo es la misma que si estuviéramos en mi habitación.
Un silencio amortiguado nos rodea, desde el pasillo de la sala no se escuchan los sonidos de los carros en movimiento, las voces de las enfermeras y del personal de limpieza que suelen animar estos lugares a primera hora de la mañana.
Para mi Olivia, reservé una habitación privada en un ala del hospital designada para pacientes más acomodados donde se respeta la total privacida