Giulano se quedó mirando mi cuerpo por unos minutos, tiró el cinturón con el que me azotó al suelo y girando su cuerpo, se acercó a la puerta abriéndose y marchandose del dormitorio, fue en ese momento cuando Mario aprovechó para entrar junto con Carlos. Se acercaron a mi mientras tapaba mi cuerpo con el albornoz, Mario rodeo mis hombros con su brazo
— ¿Quién te ha dejado tan marcada? lo que tienes en tu cuerpo no son solos los azotes de Giuliano, dime quien a sido — me dijo Mario, pero en ese