Por la noche para ir a la cena Giuliano se pusso un traje de color azul resaltandole sus preciosos ojos, con una camisa blanca, yo me puse un vestido color ocre claro, cruzado por delante y espalda descubiertas, con tacones de aguja, baje las escaleras viendo en la mirada de Giuliano un brillo, haciendome tener un escalofrio desde mi entrepierna hasta mi cabeza deseandolo.
— Estas impresionante — me dijo
— Tu estas demasiado guapo, te comerán las mujeres de tus socios con la mirada — le dije
—