19. ¿Permitirás que ella viva sin recibir ningún castigo?
—¡Mara! ¡No podrás evitar que esté cerca de mi hija! —grita Zadquiel, exasperado. Ella solo vive reprochándole y ocultándole las cosas.
—¿Quieres ver que sí puedo? —lo desafía, con una sonrisa pícara y una mirada cargada de soberbia que brilla en sus ojos.
Ella alcanza a escuchar pisadas cercanas; su olfato logra detectar la fragancia azufrada que emana Hades. Interrumpe la conversación con el Arcángel. No puede ser descubierta o todo el plan se vendrá abajo. Debe comenzar a contener sus ansias