17. El Alfa más arrogante.
Siente cómo las fuerzas comienzan a abandonarlo lentamente y la oscuridad se arrastra desde dentro… lenta… helada… sofocante.
—Arón… no soporto más… lo siento —murmura Thor, apenas audible, su voz impregnada de culpa y cansancio.
—Soporta un poco más —súplica el Alfa, cerrando los ojos un instante, intentando transmitirle energía a su lobo.
—¡Váyanse! —ordena con tono fuerte a sus guerreros, señalando la puerta con un movimiento tembloroso—. No puedo permitir que todos perezcan.
—¡Salgan! —grit