Mundo de ficçãoIniciar sessãoUPEN. CAPÍTULO 44. Sin cuestionar nada
Eleanor cerró los ojos un segundo, dejando que esas palabras se asentaran, porque no eran promesas vacías, no sonaban como algo que él dijera por impulso, sino como una decisión que ya había tomado.
—Cuando encontremos a nuestra hija —continuó Hendrix—, vamos a poder respirar de nuevo.
Y la tensión volvió, pero era una especie de desesperac







