USEN. CAPÍTULO 46. Una desesperante casualidad
USEN. CAPÍTULO 46. Una desesperante casualidad
El nombre le golpeó el pecho como si alguien lo hubiera empujado desde dentro. No fue racional, no fue controlado. Fue inmediato.
Leon se enderezó lentamente, girando apenas la cabeza mientras el resto del sonido del salón se apagaba a su alrededor, como si todo hubiera quedado en segundo plano de pronto.
El hombre que hablaba era alto, corpulento, con una presencia imponente, como alguien acostumbrado a ocupar espacio sin pedir permiso. Vestía con