CAPÍTULO 78. Una mujer amada por todos
—Si vas a preguntarme cuánto dinero quiero —dijo Lauren porque sentía que aquella advertencia era más que necesaria—, te voy a ahorrar el discurso. No quiero dinero, solo quiero a mi hijo y mark lo sabe, lo ha sabido desde el minuto uno.
—¡Lo cual no quita que mi hermanito sea lo bastante responsable como para cuidar de ti! —apuntó Brielle.
—De su hijo —la corrigió Lauren tomando su taza de té—. De mí no tiene que cuidar, para eso yo tengo un trabajo.
Y por supuesto que Brielle estaba dispuesta