CAPÍTULO 74. Un sentido común... desaparecido
Mark sacó una carpeta de documentos con una tranquilidad casi ofensiva y se la entregó. Lauren la abrió con manos temblorosas, solo para ver que el traspaso estaba hecho y la propiedad figuraba ahora a su nombre.
—¡Mark! —exclamó—. ¡Ya te dije que no quería la mansión! ¿No me escuchas?
Él se encogió de hombros.
—Solo me conviene. Pero ¡vamos! ¡No puedes decirme que no te gusta! ¡Es hermosa! Y además podemos cambiar todo lo que no te guste.
—No es eso —replicó ella, abrumada—. Por supuesto que l