CAPÍTULO 65. Con derecho a romper un corazón
Lauren despertó poco a poco, con esa sensación espesa de quien ha dormido más por agotamiento que por tranquilidad. Al principio no entendió qué era el ruido que la rodeaba. Voces en el pasillo, pasos apresurados, el murmullo lejano de una enfermera dando indicaciones. Parpadeó varias veces, intentando ubicarse, y entonces la puerta de la habitación se abrió con tal ímpetu que casi dio un pequeño respingo, y Mark entró como un torbellino.
Tenía el cabello desordenado, la camisa arrugada y los o