CAPÍTULO 36. Una prueba...
Lauren no recordaba haber cruzado la calle hasta la farmacia; tenía la sensación de estar caminando dentro de una burbuja donde los sonidos llegaban amortiguados mientras sentía el contacto posesivo de la mano de Mark sobre la suya.
—¿Una sola? —preguntó él en voz baja cuando ella pidió la prueba y la farmacéutica los miró con la sonrisa de quien ha visto pasar a muchos primerizos, aunque ningunos tan elegantes.
—Bueno… mejor dos, por si acaso —murmuró y Mark puso su tarjeta sobre el mostrador.