CAPÍTULO 140. Un loco antibalas
—Boyce está localizado —anunció Azazel como si acabara de confirmar una reserva en un restaurante mientras miraba a Mark—, pero preferiría que no interfirieras.
—No voy a dejar a mi mujer sola entre un señor de la guerra y un mafioso desesperado que le ha estado robando —respondió este, manteniendo un tono controlado, aunque por dentro la idea lo quemaba—, porque todos aquí sabemos quién tiene las de perder si algo sale mal.
Azazel lo observó durante un segundo más de lo necesario, como si estu