CAPÍTULO 127. Solo me gustas tú
Los hermanos se despidieron poco después, dejando la casa en silencio; y Lauren se quedó sola con Mark.
Se sentó a su lado en la cama y comenzó a cambiarle la ropa con paciencia, quitándole la chaqueta y la camisa arrugada mientras él murmuraba entre sueños. En más de una ocasión lo escuchó quejarse o decir palabras sueltas, pero en un momento determinado distinguió claramente su nombre.
—Lauren…
Ella se quedó quieta, escuchándolo.
—Solo quiero ver a Lauren… ¡Suéltame!
La sonrisa que apareció e