UDEN. CAPÍTULO 42. Lágrimas traidoras
UDEN. CAPÍTULO 42. Lágrimas traidoras
Camila tomó el volante casi por reflejo, mientras su compañero revisaba los datos.
—Ya lo tengo —dijo él—. Vamos.
Ella sintió cómo el pulso se le disparaba, cómo las manos le temblaban apenas mientras arrancaba, y aunque intentó convencerse de que podía ser cualquiera, de que no tenía por qué ser él… no pudo evitarlo.
Aceleró con más fuerza de la que debía y sintió el tirón de la ambulancia.
—Eh, tranquila —comentó su compañero, notando la tensión—. Llegare