CAPÍTULO 119. Lo mejor de mi vida
Lauren parpadeó como si le hubiera dicho que quería ponerle al niño Rumpelstinskin Ellison o algo así.
¿Qué la quería? ¿Él acababa de decir que la quería?
Ella había esperado un “me gustas”, “tengo alguna clase de fetiche contigo”, “soy un obsesivo sin remedio”… pero no un “Te quiero”.
¡Le había dicho te quiero!
—¡Repítelo! —fue lo único que le salió y a Mark se le escapó una sonrisa cuando vio aquella carita de incredulidad.
—No sé cómo pasó —advirtió él—, ni en qué momento dejó de ser un acue