CAPÍTULO 110. Homicidio intencional
Pero el problema de cuando Mark Ellison se encarrilaba, era que ya no había quien le pusiera freno.
—Lo lamento mucho —dijo, señalando a Lauren con el pulgar—. Mi esposa está atravesando una etapa complicada con las hormonas del embarazo, pero de ninguna manera va a estar acostándose con nadie —bufó encogiéndose de hombros mientras Javier lo miraba con la boca abierta—. Y debo reconocer que también es un poco culpa mía también que no tenía ni idea de que había una señorita… sin ropa en mi ofici