Capitulo 22.
STELLA.
-Bffff-Resople con fastidio.
Ya he acomodado tres veces la cama de Salvatore y aún sigo viéndole arrugas.
Quito las sábanas, las almohadas, vuelvo a colocarlas cuidadosamente y sigue quedando mal.
No entiendo que pasa, he perdido treinta valiosos minutos con algo tan simple cómo cambiar unas sábanas.
-¡Estúpida cama!-Me quejo molesta, en voz alta, dándole un punta pie a la madera.
Sabiendo perfectamente que mi rabia no es por el enorme mueble frente a mi, sino por su dueño.
Me estoy v