Zac llega al lugar, y no le agrada para nada la forma en que un hombre mira a su mujer, verla mover su trasero, le encanta, lo incita a pecar, pero el hombre que la está mirando ya es hombre muerto.
Zac se acerca aprovechando que están de espaldas bailando y Zac agarra a Katerin de la sentirá, ella se exalta por el susto de que fuera otro hombre, pero al sentir el perfume de Zac impregnarse en sus fosas nasales, le provoca una marea de calor
—¿Qué hace mi prometida bailando sola?— susurra él t