Anna estaba sentada al borde de la cama, con el teléfono celular pegado al oído mientras hablaba con su madre, Mrs. McCurry. Había estado preocupada por sus padres desde que su casa se incendió y Stephen los llevó a un nuevo lugar.
No había podido comunicarse con ellos desde el día en que llegaron. Cada vez que intentaba llamarlos no lograba contactarlos, y siempre que le preguntaba a Stephen, él le aseguraba que estaban bien. Ya habían pasado casi dos semanas y, por fin, había conseguido habla