Mrs. Gray salió al amplio balcón de la majestuosa residencia familiar y contempló el exuberante jardín que se extendía frente a ella. El sol de la tarde brillaba con intensidad, bañando el paisaje con un cálido resplandor dorado. Mientras recorría el jardín con la mirada, sus ojos se detuvieron en una escena inesperada que dibujó una sonrisa en su rostro.
Allí, entre el vibrante follaje, vio a su hija Laura caminando de la mano de Anna, la futura madre del hijo de Stephen. Conversaban animadame