Mientras Anna y Laura entraban al jardín, Anna le hizo una señal al guardaespaldas que las seguía para que se quedara atrás, antes de adentrarse junto a Laura en aquel hermoso lugar.
Anna quedó inmediatamente cautivada por la impresionante belleza que las rodeaba. El jardín era un refugio de exuberante vegetación y flores de vivos colores, repleto de una gran variedad de plantas que parecían rebosar de vida.
El aire estaba impregnado del dulce perfume de las flores en plena floración, desde el