62. “Te encontré.”
Y el aferre a su hijo es inminente, porque no hay ningún motivo ahora que le genere tranquilidad. Antonio es la única persona en la tierra a la que tanto miedo le ha tenido. Ese pasado oscuro, lleno de mentiras y dolores, se había quedado donde pertenecía, en el pasado. Y ahora, un presente irradiando esperanzas, una vida que nunca imaginó desde pequeña y mucho menos al lado de Antonio, se ve eclipsado por su simple nombre.
María Teresa se vuelve a girar hacia Roselia y trata de sonreír.
—Hic