57. Instinto de desconfianza
¿Qué podría estar haciendo Antonio en la ciudad? Eva le dijo que preguntó por ella.
Pero qué podría hacer. Y verlo después de tanto hace que su corazón se vuelve pequeño y menos acorde a tomar una buena respiración.
—¡Por Dios, María Teresa! ¿¡Qué ocurre!?
Y casi tiembla al apretar otra vez el volante.
—Él —repite, confusa por las distintas emociones aglomerándose sobre su mente.
—¿Él, María Teresa? —Eva también está confundida y asustada.
—Antonio —termina por decir, y cuando alza la ca