29. "Estaremos juntos."
Eva alza las cejas con impresión. Incluso María Teresa necesita también aceptar lo que se le ha dicho.
—¿Tu hijo? ¿En dónde está tu bebé, María Teresa? —Eva no puede creer lo que escucha.
—Te cuento después —le susurra a Eva—. ¿La señorita puede venir conmigo? —le pregunta al chófer.
—No tengo problema —responde el hombre.
Una vez en el auto, blindado y espacioso, Eva observa con gestos llenos de sorpresa y de aceptación en la gran camioneta que justo ya comienza a dirigirse hacia las calles