Después de desayunar los tres, mis amigos se marcharon para ponerse en las aceras donde eran habituales para pedir, yo me quede donde estaban las cajas jugando con mi pequeño hasta que se quedó completamente dormido, me quedé un buen rato mirando su preciosa carita, fijandome en que se parecia muchisimo a su padre, ya que parecían dos gotas de agua idénticas. Estaba arreglando un poco donde había dormido con mi hijo, cuando me di cuenta de que a mi lado había dos policías mirándome.
— ¿Qué dese