Capítulo 37. Vamos a casa.
Dylan O’ Conell.
Cuando entro a la sala otra vez, la sangre que de a poco se había calmado, vuelve a bullir en mi interior. Ryan está demasiado cerca de Alessandra y esta vez, cuando sienten mi presencia, se callan.
Por un momento me sentí culpable de siempre pensar lo peor, pero cómo no hacerlo ahora, si ambos actúan como si ocultaran algo.
Miro directamente a Alessa, a medida que me acerco. Sé que mi rostro es un libro abierto con mis emociones, con mis pensamientos permanentes, pero no me im