Capítulo 26. ¿No lo eres?
Alessandra Cavani.
Su aliento choca con el mío y yo ya no puedo hacer nada. Me mentiría a mí misma si tratara de convencerme de que con esas palabras, no me tocó una fibra importante.
Solo presto atención a sus labios, tan cercanos, tan apetecibles. Sus manos a cada lado de mi cabeza, me arrinconan. Y su cuerpo, su pecho casi pega al mío, pero no me toca.
—No hay nadie aquí, Dylan —me obligo a decir, con un susurro ahogado. Tengo que hacerlo para entender de qué va.
Miro sus ojos, azules, hermo