Capítulo 16. Regreso a casa.
Dylan O’ Conell.
«Alessandra».
Su nombre no deja de repetirse una y otra vez en mi cabeza. Verlo en la pantalla de mi celular debía resultarme indignante, pero, fue todo lo contrario. No dudé. Ni un jodido segundo. Y solo cuando estuve frente al volante de mi auto, fui consciente de ello.
Escuchar su voz y su tono urgente, a través de la línea, me hizo sentir algo extraño. Una imperiosa necesidad me recorrió y ahora, mientras lo asimilo, me obligo a pensar que me siento culpable por no medir el