BASTIÁN
Bastián logró vislumbrar a Elena en la recepción sumergida en una conversación con una de las doctoras de turno. Cuando él se acercó. Elena se dio cuenta de su presencia. Su rostro se iluminó con una sonrisa de oreja a oreja.
—Bastián ya regresaste de tu viaje ¿Cómo te fue?
—Fue productivo. ¿Cómo estuvieron las cosas por aquí?
Elena frunció el ceño, pensativa, durante un minuto.
—Bueno nada nuevo… solo…— Elena agacho la mirada con sus mejillas tornándose más rojizas.
—¿Qué sucede?