Mundo ficciónIniciar sesiónPOV KAEL
Llego a Umbrael con el cuerpo todavía cargando el olor de ella en un lugar que no debería. No es que lo traiga encima, porque me lavé, me sumergí en agua helada, me arranqué de la piel cualquier rastro que pudiera delatarla… pero el vínculo no se lava. El vínculo se queda pegado en los huesos, en la sangre, en la parte más vieja de mi instinto, donde las mentiras ni siquiera nacen.
La entrada







