Tú por siempre
Tú por siempre
Por: Kari
Capitulo I

Daphne

Hola soy Daphne Lazcano, tengo 17 años, vivo con madre Sara, en un pueblito al sur de California, estoy cursando el último año de preparatoria; mi vida es bastante tranquila y sencilla, soy una de la mejores estudiantes de mi escuela, trabajo medio tiempo en la cafetería más popular de mi pueblo y me encanta bailar ballet clásico; cómo dije mi vida es tranquila.

Estoy dormida y suena mi alarma a las 6:00 a.m., estiró mi mano para apagar el maldito celular para seguir durmiendo un poco más odio levantarme temprano, si yo pudiera me quedaría dormida hasta las 12 p.m., me estoy quedando nuevamente dormida cuando escucho a mi mamá gritando:

- Daphne ya levántate vas a llegar tarde al trabajo.

- 5 minutos más ma, estoy muerta.

- Anda ya levántate no seas floja.

Me avienta un cojín.

-Ma, no seas así , por favor déjame dormir

- Voy a hacer el desayuno, así que levántate no quiero volver a subir.

Ella sale de mi cuarto y escucho que baja las escaleras.

Mi madre es una gran mujer me a criado sola desde que mi padre murió. El murió cuando yo tenía 7 años en accidente automovilístico.

Mi madre es diseñadora de modas y poco a poco a ganado fama , estoy tan orgullosa de ella.

Ella me ensañado todo, que debo ser fuerte y que siempre debo luchar por mis sueños, salgo de mis pensamientos cuando la escucho que me grita desde la cocina.

- Daph ya te levantaste, estoy por terminar el desayuno, y no quiero que se enfríe.

- Ya ma grito

Me levanto rápidamente y me repito en mi mente tienes que trabajar, ya que es el último verano antes de ir a la universidad y tienes que ahorrar dinero, porque la carrera que quieres estudiar es carísima, seré una gran Arquitecta un día.

Me dirijo al baño, me meto en la regadera y me baño con agua fría para despertar, odio hacer esto pero si no lo hago no despertaré del todo y necesito estar al 100, salgo rápidamente, me dirijo a mi closet y me pongo mi ropa interior más cómoda que tengo, ya que será un día largo, decido ponerme un pantalón roto , un suerte rosa y unos tenis; me seco el pelo, lo peino, me maquillo un poco, cuando terminó me veo en el espejo grande que tiene mi closet, en realidad soy bastante guapa, soy alta, mi cabello es rubio cobrizo, mis ojos soy miel pero el centro es como verde, siempre me han dicho que son hermosos, tengo tés blanca, mi cuerpo es bastante decente , no exuberante pero tengo todo en su lugar.

Cuando terminó bajo rápidamente las escaleras y me dirijo a la cocina, empiezo a desayunar, esta bastante bueno lo que mi madre preparo, escucho que habla:

-Daph me voy a ir hoy a revisar lo de la última colección, llegaré el jueves de la próxima semana, no quiero que estés afuera en la noche y te portas bien por favor.

- Si ma sabes que soy muy tranquila, tú vete sin preocupaciones.

Desde hace 5 años mi madre ha viajado a la cuidad, porque allá tiene su taller y su oficina siempre se va los sábados o viernes y regresa los jueves, en un principio me dejaba con mi abuela, pero como fui creciendo, fué confiando en mi y ya me deja sola.

- Anda termina te llevo al trabajo, hoy ¿Tienes ensayo de ballet?.

- Si ma la verdad no quisiera ir, pero falta muy poco para el estreno, y todavía no nos sale algunas cargadas.

-Espero que salgan pronto, ya sabes que después del ensayo, te quiero en la casa por favor.

Salimos de la casa y nos dirigimos a mi trabajado, cuando llegamos, nos damos un beso , mi madre se despide y me dice:

- Cuídate mucho hija, te amo cualquier cosa me llamas o buscas a tu abuelita.

- Ok, Mamá no te preocupes vale, te amo , buen viaje, te hablo en la noche.

Arranca, voy caminando hacia la entrada voy distraída, cuando abro choco con alguien y siento que me tira algo caliente, cuando levanto la vista es Sebastián Lombardi, él es el chico más guapo y popular del pueblo , es alto, tiene cuerpo atlético, de tés blanca, unos rasgos hermosos, cabello castaño claro y unos ojos azules como el mar, en verdad es hermoso, pero es un patán, creo que a dormido con casi todas las chicas guapas del pueblo, a veces creo que me odia, porque cuando yo tenía 8 años, el papá de mi mejor amiga Pau me estaba enseñando a patinar, no supe frenar, choque con él y le rompí un brazo, desde ese día siempre que me lo encuentro me trata muy mal, pero yo igual , no me voy a dejar de un niño guapo y rico eso jamás.

- Porque no te fijas imbécil, ve como me dejaste.

-Mira tarada fuiste tú la que choco conmigo, sigues siendo muy torpe.

- Tarada tú abuela, quítate no tengo ganas de discutir con descerebrado como tú.

Lo empujó y me sostiene el brazo en eso momento siento como una electricidad que recorre el cuerpo.

- Esto es para que aprendas a respetar niñita tonta.

- Suéltame tarado o grito, por tu culpa ya se me hizo tarde y no tengo ganas de perder mi precioso tiempo contigo.

En eso escucho a mi jefa, se acerca y dice:

- Todo bien por acá chicos

-Si Darla el joven choco conmigo, pero ya se va.

En ese instante me suelta y sale furioso de la cafetería, y mi jefa me dice:

- Anda niña ve a cambiarte, porque ya está llegando la clientela.

Salgo corriendo al baño y gracias a Dios traigo una sudadera me la pongo, salgo y comienzo a trabajar, este va ser un día muy largo.

Capítulos gratis disponibles en la App >
capítulo anteriorcapítulo siguiente

Capítulos relacionados

Último capítulo