Daphne
Me levanto miro mi reloj de son 6 a.m., me miro al espejo, me veo fatal, mi labio está un poco hinchado y un poco roto de la esquina y gracias a Dios mi mejilla está bien, no dormí nada por estar, pensando en el imbécil de Sebastián, - Maldición Daphne, que sucede, tu eres así- me recriminó frente al espejo.
Me meto a bañar, cuando salgo, estoy sin ánimos de nada, estoy agotada, ayer fué una montaña rusa de emociones, demasiado para mí pequeño ser, terminó de arreglarme, bajo a desayunar